Propuesta pedagógica
Dentro de nuestro enfoque, cada niño y niña es valorado como sujeto de derechos, y como una persona curiosa y activa capaz de aprender y de explorar todo lo que le rodea, de co-crear y poner a prueba nuevas hipótesis sobre sí misma y sobre el mundo.
Creemos que los niños y niñas vienen preparados para el aprendizaje activo desde el nacimiento; rebosan motivación intrínseca y ganas de aprender a cada paso. El mundo les invita a descubrirlo.
Vemos a los niños y niñas como personas competentes que merecen nuestra confianza, de ahí el grado de libertad y de responsabilidad que les confiamos.
Kaleide quiere ser una escuela donde:
    se valoran las relaciones de cuidado basadas en la confianza;
    se escuchan y tienen en cuenta las voces de los niños y niñas;
    hay continuidad entre la familia, la escuela y la sociedad;
    se fomenta un entorno libre de juicio, sin premios ni castigos;
    se respetan los ritmos individuales de cada niño y niña;
    se inspira el asombro, la curiosidad, la investigación, la experimentación, la resolución de problemas, la creatividad y la colaboración;
    se fomentan la motivación intrínseca y la autonomía, junto con el pensamiento divergente, la conciencia emocional y el desarrollo de competencias;
    se alimenta la conexión de los niños y niñas con la naturaleza;
    se promueve la libertad responsable de los niños y niños, y su participación en la toma de decisiones.
El cuidado y el aprendizaje forman un todo en Kaleide, porque entendemos que la educación se construye sobre una interacción (entre todas las personas que formamos la comunidad educativa) basada en el cuidado. Nuestro deseo es que estos lazos de cuidado se extiendan al mundo de las ideas, al mundo humano y al mundo natural.
Seguimos un currículum que está basado en el currículum británico en cuanto a contenidos. Pero el currículum no es solo qué aprenden los niños y niñas, sino sobre todo cómo aprenden. En Kaleide trabajamos desde un “currículum emergente” que toma la forma de aprender y las motivaciones e inquietudes de los niños y niñas como punto de partida.
En Kaleide, los niños y niñas podrán participar en diversas actividades:
    aprendizaje interdisciplinar basado en proyectos;
    talleres vivenciales (impartidos por facilitadoras, niños o expertas);
    clases impartidas por una persona adulta;
    aprendizaje en espacios abiertos (jardines de la escuela, salidas al campo y la playa, visitas a la biblioteca y los museos de La Laguna);
Cada niño y niña tendrá la oportunidad de diseñar su propio itinerario de aprendizaje en colaboración con el equipo pedagógico, eligiendo y proponiendo actividades que se ajusten a sus motivaciones, sus habilidades y su nivel de desarrollo.
Creemos que los niños y niñas aprenden en todos los espacios de la escuela, y que las aulas son solo uno de los muchos ambientes en que ofrecemos oportunidades de aprendizaje. Es por eso que todos los espacios de Kaleide están diseñados desde la perspectiva de las inteligencias múltiples, a fin de brindar retos, interacciones y experiencias de aprendizaje vivencial y autodirigido conectadas con el mundo real. Creemos que nuestra capacidad de aprendizaje se maximiza cuando damos cabida a la inteligencia corporal, visual, naturalista, además de la inteligencia lingüística y matemática.
Integrar todas estas formas de aprender es vital para que los niños y niñas descubran el mundo desde un aprendizaje profundo y significativo. Nuestro enfoque permite aflorar la curiosidad y la motivación intrínseca y valora la autonomía como clave del aprendizaje activo por medio de la exploración, el descubrimiento y la creación.
Fotografía de Ellie Heartravel, CC BY-SA 2.0
Última actualización 1yr ago
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